Dicen en Estados Unidos que todo buen paseo debe terminar con una tienda de recuerdos. Y, por lo que pude ver en ese país, la frase se cumple a rajatabla en las principales atracciones turísticas. Cerca de la Estatua de la Libertad hay una; también en la torre Empire State. Incluso el centro mundial de CNN, en Atlanta, dispone de un negocio que vende objetos alusivos a sus señales, programas y periodistas.
Hasta ahí, nada que objetar. ¿Pero qué ocurre cuando uno de esos locales se encuentra dentro de un museo que recuerda los atentados del 11 de septiembre de 2001, en los que murieron miles de personas?
La muestra, ubicada frente a la zona de los atentados, es conmovedora y está muy bien armada. Se exhiben restos de los aviones secuestrados, objetos que pertenecían a las víctimas y testimonios de todo tipo sobre las operaciones de rescate.
Pero al final del recorrido aparece la clásica tiendita de recuerdos, con sus camisetas, gorras, postales y hasta muñecos de peluche a los que se describe como "perros de rescate":
Me parece que, más allá del destino que se le dé a los fondos recaudados, es inapropiado y de pésimo gusto vender de ese modo objetos alusivos a una tragedia tan reciente, y más tratándose de juguetes que la banalizan.
Es tomarse en broma el dolor de los familiares, en su propia cara, con el único fin de recaudar algunos dólares más. Sería similar si vendieran jaboncitos en un museo dedicado al Holocausto, o soldaditos de plástico con miembros amputados en un centro de veteranos de guerra.
En fin, si yo fuera un sobreviviente, o allegado a alguna de las víctimas, vería esa tienda de recuerdos como una indignante falta de respeto. ¿Qué les parece a ustedes?
.
01 junio, 2009
¿No hay límites para la venta de recuerdos?
Publicado por
Martín Grosz
en
1.6.09
Etiquetas: 11 de septiembre, atentados, Ground Zero, juguetes, memoria, Museo del 11 de septiembre, Nueva York, objetos alusivos, Osama Bin Laden, tiendas de recuerdos, venta, Zona Cero
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada