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Caja de cambios: Ocho razones por las que no veo televisión

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13 mayo, 2008

Ocho razones por las que no veo televisión

Así es, ya casi no miro la TV. Pueden pasar semanas enteras sin que se me ocurra prenderla. Desde que dispongo de Internet por banda ancha, la caja boba no es una opción para mí.

A continuación, las ocho razones por las que migré, como usuario, del medio televisivo a la web:

  1. La TV me sujeta a sus horarios para ver lo que me interesa. La película o el programa televisivo comienza siempre a una determinada hora. Internet, en cambio, me permite consumir los contenidos cuando tengo el tiempo de hacerlo. La función siempre comienza cuando yo llego.

  2. La TV me impide controlar la reproducción. Principalmente, no me deja pausar la emisión ni volver atrás para ver la misma parte por segunda vez. Si suena el teléfono, si debo ir al baño, si debo sacar algo del fuego, habré perdido irremediablmente una parte del programa. ¿Y si era el momento decisivo de una película?

  3. La TV me hace perder el tiempo con su publicidad. Entre bloque y bloque, estoy condenado a tolerar una cantidad de mensajes que no deseo ver, y que ofrecen productos o servicios que, en su mayoría, no me interesan en absoluto. Es cierto, puedo cambiar de canal, pero eso implica asumir el riesgo de volver tarde y perderme parte de lo que estaba viendo.

  4. La TV me coloca en una situación de pasividad y aislamiento. A diferencia de lo que ocurre en Internet, la televisión no me permite intervenir, expresar mis reacciones ante lo visto. Tampoco me deja conocer lo que piensan otros televidentes sobre lo que se está mostrando. Sé que estoy ante el más masivo de los medios de comunicación, pero la sensación es de soledad y aislamiento ante una cantidad de sucesos mostrados, cosas que ocurren mientras yo no hago nada.

  5. La TV me falta el respeto. Cómo ya se ha dicho en este blog, es propio de la televisión abierta argentina el incumplimiento de la cita horaria. Los canales líderes, en la competencia por el rating, extienden o acortan arbitrariamente los programas sin avisarle al televidente. Así, un noticiero de una hora puede durar dos, y un programa anunciado para las 22 puede comenzar a las 23.40, o simplemente no comenzar. En algunos casos, ni siquiera fijan un horario, sino que se limitan a decir que un programa empezará "al término de" otro. Entonces, siento que mirar TV es convertirme en rehén de un grupo de empresarios voraces cuyo único objetivo es mantenerme mirando, aún si para eso deben violar los pactos más básicos y bajar la calidad de los programas. Internet, como medio, no juega conmigo, no me trata de esa forma.

  6. La TV no me permite profundizar en lo que me interesa. La condición masiva de la TV abierta, propia del modelo de emisión (broadcasting), hace que los productores de contenidos busquen siempre el mínimo común denominador: aquellos temas y enfoques que puedan interesarle a millones de personas muy diferentes entre sí. Eso hace que muchas cosas interesantes se toquen apenas superficialmente. Y la TV, a diferencia de Internet, no permite hacer un alto en la reproducción para buscar más información.

  7. No me pierdo de nada si no veo TV. Lo bueno o destacado de la TV, aquello sobre lo que todo el mundo habla y que uno no puede ignorar si pretende no quedar como un marciano ante los demás, aparece en Internet a las pocas horas de ser emitido. Lo registrarán los portales de noticias, lo comentarán en los blogs y lo subirán a Internet. Basta con entrar a YouTube para ver los 5 minutos importantes del programa en cuestión.

  8. No puedo hacer otra cosa mientras veo TV. Como se basa en la imagen, me obliga a quedarme sentado, solamente mirando. Por eso, en ese aspecto, prefiero la radio, a la que puedo tener prendida mientras hago otras cosas dentro o fuera de mi casa. Internet también me obliga a mantenerme frente a la pantalla, pero en la computadora puedo al mismo tiempo estar chateando y viendo varios sitios a la vez, entre otras ocupaciones.


¿La desaparición de la TV?

Ahora bien, no todo es negativo. Hay que reconocer que la televisión, como medio, tiene puntos fuertes que Internet actualmente no puede superar. La TV, sin duda, es imbatible cuando realiza coberturas en vivo de acontecimientos de gran actualidad.

Esa, creo yo, es su mayor fortaleza: poder mostrar los hechos en el momento mismo en que suceden y desde varios ángulos. Por ejemplo, los partidos de fútbol, los incidentes violentos de alguna manifestación, un atentado terrorista, etc. En esos casos, prendo la TV como cualquiera, porque Internet aún tiene serios problemas para transmitir en vivo, y a la radio le faltan imágenes.

No creamos, tampoco, que por todo lo dicho Internet va a destruir a la televisión, pero de seguro le quitará una parte importante de su público en los próximos años. De hecho, ya lo está haciendo.

La historia de los medios de comunicación nos enseña que cada nuevo medio encuentra, con el tiempo, su lugar y la forma de aprovechar sus fortalezas, sin destruir a los demás. La radio no acabó con la prensa, la TV no acabó con la radio ni con el cine, y es de esperar que Internet no acabe con los diarios ni con la TV. Poco a poco, cada medio encuentra su público y adapta sus rutinas y contenidos a las nuevas circunstancias, a las nuevas posibilidades de negocios.

Por el momento, me mantengo lejos de la TV y cada vez más conforme con lo que me da Internet, muy consciente de que varios millones de personas no piensan como yo, pero también de que muchos sí lo hacen, y son cada vez más.
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¿Te sentiste identificado con algunas de las razones por las que no veo TV? ¿Pasas menos horas frente al televisor desde que eres usuario de Internet? ¿Por qué?

8 comentarios:

Andybel dijo...

.-MARTÍN: No sólo me siento identificado con todas las razones que das para no ver la tele; sino que además estoy también de acuerdo contigo en que veo muchísima menos tele desde que tengo internet de banda ancha (ADSL).

.-Mira, solamente me interesan a la semana dos series de la televisión española: una, el miércoles, la serie "El Internado" de Antena 3, y otra, la serie "La Señora" de los jueves en TVE-1.

.-Hay un problema: "El Internado" lo dan a partir de las 22:30 hrs de la noche, y aquí en España, tampoco son muy puntuales, con lo que también se nos falta el respeto a los espectadores españoles... Después hay una batería de anuncios, que hace que te tengas que quedar viendo la serie hasta pasada la medianoche. Solución: esta serie la dan por internet y la veo cuando me da la gana y sin anuncios. Lástima que no pase lo mismo con la otra serie que menciono.

.-Por lo demás, no veo en absoluto la tele. De hecho me informo totalmente por internet en lo que a noticias se refiere.

.-Muy de actualidad tu artículo, Martín.

.-Saludos desde Cosas y Casos de Andybel.

Martín Grosz dijo...

Andybel: bueno, ya somos dos los que nos privamos (sin ningún dolor, por cierto) de ver la tele.

Tú mencionas las series, y se me ocurre otra razón para no ver la TV: si la serie es buena y exitosa, probablemente puedas al año siguiente comprar o alquilar un par de DVDs con todos los capítulos juntos, y sin publicidad molesta.

Sólo requiere que te aguantes que todo el mundo hable de esa serie y tu no la hayas visto. Esto pasa mucho, aquí en Buenos Aires, con series norteamericanas como Lost.

Me alegro de que te haya interesado el post. Hasta siempre...

AutomOndo dijo...

Sin dudas creo que son buenas las razones que exponés, pero al igual que vos creo que internet no matará a la TV sino que se complementan. Yo también prefieron internet, pero en casa sólo hay TV, sin cable. Aquí es cuando se complementan: veo series en DVD bajadas de Internet en el televisor. Es lo que hay. Abrazo!

MZBlog dijo...

coincido en un 99%. leyendo tu post se me ocurrió que lo que sigue a este post es uno con las decenas de opciones de ver tv por internet. lo hacés vos o lo hago yo? jaja

PD: acabo de corregir un olvido, te agregué a mi blogroll. saludos

Martín Grosz dijo...

Automondo, gracias por tu comentario. Que bueno que hayas logrado usar tu TV para algo más productivo e interesante que mirar la programación de la TV abierta, que honrosas ciertas excepciones es terrible.

Saludos...

Martín Grosz dijo...

MZBlog, no tenía idea de que me leías. Por lo general, todo el mundo que comenta sobre esta entrada me dice que está de acuerdo. Yo pensé que sería más polémica, pero parece que los lectores de este blog son interneteros viejos como yo.

Gracias por ponerme en tu blogroll. En cuanto al post sobre las opciones de TV por Internet, realmente no sé mucho del tema, así que si lo escribís voy a ser el primer interesado en aprender.

Saludos...

Ignigo dijo...

EStoy completamente de acuerdo con las razones que has comentado por las que no ver la tele.

Yo soy seguidor de muchas series y un autentico cinefilo, pero te puedo asegurar que hace muchisimo tiempo que no veo ningún capitulo de ninguna serie en la tele, quizás este mal decirlo, pero me las bajo de internet y me las veo cuando y donde yo quiero.

La verdad es que en la tele me limito a ver como has dicho, retransmisiones deportivas y los informativos, el resto de programas sinceramente me parece que no merecen mucho la pena.

Lo más triste de todo esto es que como algunos ya sabeis trabajo en la tele, así que en realidad lo que estoy diciendo es tirar un poco piedras sobre mi propio tejado, pero estoy completamente de acuerdo con aquellos que dicen que un 80% de lo que se emite en la tele no es más que basura.

Martín Grosz dijo...

Ignigo, festejo tu sinceridad de mostrarte a favor de mis razones, pese a estar empleado en la industria televisiva.

No sé si el 80% de la TV será basura. Es probable que sí. El problema es que, aunque el 100% sea bueno, el medio mismo y su modelo de negocios tienen ciertos inconvenientes que hacen que sea incómodo ser un espectador.

Antes de Internet y del DVD quizás no nos planteábamos estas cosas, pero ahora que existen, resulta algo tedioso, por ejemplo, esperar a que termine una tanda publicitaria. Yo no lo tolero, siento que pierdo mi tiempo irremediablemente.

Como tú dices, prefiero tener los programas en algún soporte y verlos cómo y cuándo yo quiero. Excepto, por supuesto, todo lo que sean transmisiones cuyo principal valor sea el vivo. Es probable que, para sobrevivir en su lucha contra Internet por conseguir la atención del público, la TV deba concentrarse más en sus puntos fuertes.

Saludos, y gracias por tu comentario.

 
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