Aunque cueste creerlo, Kirchner y Menem no siempre se llevaron mal. Como se ve en este video, en la repudiada "década de los noventa" andaban a los abrazos, como viejos amigos, y se dedicaban exagerados elogios. Hay que recordar que mientras Menem gobernaba el país, Kirchner era gobernador de la provincia de Santa Cruz.
El video contiene una parte del programa que Alfredo Leuco conduce en el canal Metro. Las imágenes de archivo en que aparece el Presidente provienen de una investigación del periodista Marcelo López Masía (el que dialoga con Leuco) titulada "Serás lo que has sido". Tal como lo expresa el autor, es sorprendente que semejantes imágenes -capaces de deslegitimar gran parte del discurso presidencial, basado en el repudio a los noventa- no hayan sido aún emitidas en televisión abierta.
Vi este video en Bloc de Periodista
En el video que sigue, más imágenes sobre la relación cordial y afectuosa que existía entre Kirchner y Menem:
Algunas constantes en el discurso kirchnerista
En cada discurso público, el presidente argentino Néstor Kirchner se refiere despectivamente a la década de los noventa. Todos los males que aún hoy, siete años después, azotan al pueblo argentino parecieran tener su causa en aquellos 10 años en que gobernó Carlos Menem. El Presidente suele referirse a ese período como "la década infame", "el infierno", "el pasado", etc.
Un presidente, a quien todos escuchan, puede darse el lujo de elegir a sus enemigos, de decidir a quiénes denunciará como los que se oponen al camino que el país necesita transitar. Kirchner usa esta facultad y elige siempre demonizar a la década de los noventa. Lo hace porque le resulta doblemente rentable. Por un lado, porque sus representantes están ampliamente desacreditados ante la opinión pública: es popular enfrentarse con ellos. Y por otro lado, se trata de un enemigo que, si bien pudo ser muy poderoso en el pasado, hoy carece de poder y de legitimidad como para intentar la más mínima respuesta a las agresiones.
En sus cuatro años de gobierno, Kirchner construyó a sus enemigos con esa lógica, y le redituó bastante bien. La fórmula es sencilla: hacer caer todo el peso de su furia y su desprecio sobre ciertos actores sociales muy repudiados, poco o nada representativos y con mínimo poder, aparentando que, por el contrario, ellos son aún muy poderosos. Lo hace con el menemismo, con los defensores de la dictadura, con alguna empresa o empresario específico... a todos los mete en la misma bolsa del "pasado", como si todos fueran parte de lo mismo. No sólo pretende hacer creer que los representantes de ese "pasado" todavía conservan gran poder. Sugiere además que conforman fuerzas que están constantemente conspirando en las sombras. Así, él se presenta como un valiente abanderado del pueblo en la lucha contra el mal, y desde ese lugar de aparente debilidad y exposición heroica, le pide al pueblo que lo apoye para derrotar finalmente al "pasado", para limpiar al país de lo que queda de él. Todo aquel que se oponga a sus intereses entra, por definición, en la conspiración que pretende volver al "infierno".
Una posición que obliga a olvidar
Mientras que el presidente aparece luchando por la "memoria", en los casos de las violaciones a los derechos humanos, parece en sus discursos haber olvidado que él formó parte de aquella "década infame" que tanto repudia. Como gobernador de Santa Cruz, pudo haber sido un gran opositor a Menem, y no lo fue. En el video, se ve claramente cómo Kirchner habla de la gestión menemista con los mismos términos con que ahora elogia la suya, y dice acompañarla por ser el "proceso de transformación y cambio" que el país debía llevar adelante. El fragmento televisivo aporta otro dato inquietante: según Leuco, Kirchner compartió 7 veces boleta con Carlos Menem.
Sin embargo, escuchando el discurso actual del Presidente, pareciera que él hubiera llegado al país a finales de esa "década infame", lo cual lo habilitaría para criticar todo lo que ocurrió en ella.
Así, el discurso presidencial tiene una gran debilidad. Quedan documentos de una época en la que Kirchner (supuestamente el bueno, el salvador) era muy amigo de quien dice que hoy es el peor enemigo, personal y del pueblo. Y no sólo eso: en otra época lo elogiaba de la misma forma en que ahora elogia a sus amigos; defendía la gestión del enemigo como ahora defiende la suya o la de sus actuales amigos. Para quien hoy cree en Kirchner y simpatiza con su estilo, semejantes imágenes pueden fácilmente desilusionarlo y hacer que se sienta traicionado.
Entonces, el Presidente, con sus palabras, se coloca en una posición muy popular, pero que obliga a quienes lo escuchan a olvidar una parte de la historia. Si tomamos como supuesto que sus buenas relaciones con el menemismo jamás existieron, entonces su discurso actual "anti-noventista" suena creíble y coherente. Pero la realidad no es esa, y es esperable que, en estas elecciones, la oposición de centro-izquierda utilice ese tipo de imágenes de archivo en su contra.
El video hace pensar: ¿quiénes de los cientos de políticos que hoy abrazan a Kirchner dirán ser sus peores enemigos dentro de algunos años, cuando el santacruceño esté lejos del poder?
31 mayo, 2007
Kirchner y Menem, juntos y a los abrazos. La credibilidad del discurso presidencial, amenazada por imágenes de archivo.
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Martín Grosz
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18 mayo, 2007
Publicidad política agresiva en TV. Sus comienzos en EEUU. Ejemplos en la campaña de De la Rúa
Este spot electoral se llama "Daisy", y pertenece a la campaña de ex presidente norteamericano Lyndon Johnson de 1964. Por este medio, el candidato intentaba convencer a su electorado de que votar por su opositor, Barry Goldwater, podía conducir a una guerra nuclear. Este planteo se hace mediante una escalofriante analogía entre una niña contando una margarita y la cuenta regresiva de una explosión atómica. Fundamentalmente, se está apelando al miedo del votante: se lo intimida mostrándole las posibles consecuencias de una acción contraria a la buscada por el productor del aviso.
En lo audiovisual, el aviso fue muy innovador: ese acercamiento al ojo de la niña y la yuxtaposición de la toma del estallido generan un efecto tan sorpresivo como impactante. Fue tal el impacto generó esta pieza que no pudo ser exhibida más de una vez en televisión, en horario central. Debió ser levantado inmediatamente por las quejas de los republicanos.
Sin embargo, pese a su única salida al aire, este anuncio marcó el despegue de los spots agresivos en la historia de la comunicación política. Y se los considera "agresivos" (o "negativos") porque se centran en la descalificación del oponente. Es decir, que en lugar de exaltar las virtudes propias, atacan las debilidades ajenas, porque lo que se pretende no es ganar votos, sino disminuir la participación de votantes del contrario.
Luego de este antecedente histórico de 1964, la publicidad política agresiva comenzó a atacar la vida privada de los candidatos, y a descalificarlos de una y mil formas (generalmente poco éticas). Muchos ciudadnos detestan estos avisos, porque su abundancia en las campañas políticas da una impresión de conjunto en la que cada uno acusa al adversario de ser peligroso, ineficiente o directamente un delincuente. En un contexto en el que la publicidad política es predominantemente negativa (hoy lo es, en un 80% más o menos), las peleas se llevan la mayor parte de la atención pública, y no queda lugar para una discusión de ideas y proyectos.
Sin embargo, si se usa tanto es porque sirve. Según Mario Riorda, experto en comunicación política, las primeras investigaciones están concluyendo que la información negativa:
- Pesa más que la positiva en el ánimo de los votantes y tiene una mayor penetración.
- Tiene mayores posibilidades de cambiar actitudes y de ser memorizada
Duhalde fue el vice de Menem,
Ruckauf va de gobernador, con Duhalde ¡sí señor!
Duhalde es socio de Cavallo,
Cavallo ministro de Menem,
Y ahora Cavallo, que no lo cuente,
lo puso a Ruckauf con su cara sonriente (repite).
Son siempre los mismos... (repite)
Son todos parientes... (repite)
¿Vamos a cambiar este país, o no?
La campaña de De la Rúa de 1999 produjo varios spots negativos, dedicados a sacar rédito electoral del desprestigio que tenía el gobierno de Carlos Ménem en la mayor parte del electorado, y la percepción general de corrupción y despilfarro asociada a esa gestión de 10 años.
Los dos siguientes son spots de la misma campaña, ambos con gran contenido negativo, mediante el cual atacan al gobierno de Menem, y a los demás candidatos, a los cuales se condena por sus vínculos con la gestión del riojano:
Este spot, llamado "estúpidos" tuvo tan buena percepción en el público que su formato se empleó posteriormente en campañas de otros países de latinoamérica, como es el caso de México.
Este último spot fue muy recordado. Por medio de él, De la Rúa supo poner a su favor una de sus mayores debilidades: la falta de carisma. Menem lo había tildado de "aburrido", y, en respuesta a esa acusación, él responde que es preferible ser serio y aburrido, pero honesto, a ser un carismático ladrón.
Un buen libro de historia de la publicidad política argentina es Cómo se vende un candidato, de Alberto Borrini. Más detalles aquí (Librería Santa Fe) Seguir Leyendo...
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Sobre el sonido y su poder evocativo. La imágen y la palabra no siempre son imprescindibles para comunicar
Muchas veces, quienes comunican olvidan explotar muchas de las posibilidades que ofrece el medio sonoro. Todo pareciera centrarse en la imagen y en la palabra, los códigos a los que más estamos acostumbrados, y aquellos que nos permiten una mayor exactitud a la hora de comunicar hechos, situaciones, sentimientos, ideas, etc. Sin embargo, hay muchas cosas que pueden comunicarse sin recurrir a la imagen ni a la palabra.
Por ejemplo, esta trama sonora logra relatar una historia completa en un minuto y medio, sin decir una palabra ni mostrar imágenes. Sólo usando música y efectos de sonido, logra plantear una situación, una complicación y un desenlace. El trabajo se titula "claustrofobia", en referencia a la crisis emocional que experimenta el protagonista al detenerse el ascensor en el que viajaba.
Permanentemente, una gran cantidad de estímulos sensoriales impactan en nuestra percepción. Muchos de ellos son sonoros, y nos llegan constantemente por vía auditiva. Como nuestra vida es necesariamente rutinaria (por ejemplo, todos los días nos levantamos y vamos al baño), la diaria repetición de ciertos actos y situaciones hace que luego, la mera presencia de los sonidos que acompañan esos actos nos evoque su imagen mental. Así, hay ciertos sonidos que asociamos convencionalmente a determinado tipo de imágenes.
El sonido tiene, más que ningún otro medio de expresión, esa capacidad de hacernos imaginar, de acercarnos mental y afectivamente hacia aquellas cosas que recordamos. El poder expresivo de los estímulos sonoros es enorme. Por eso, la música tiene en nosotros una gran influencia: nos anima, nos tensiona, nos pone melancólicos. Una escena de una película de terror no aterroriza a nadie sin la clásica música de esas películas.
Y ya que se habla de películas, hay que decir que ellas son en la mayoría de los casos las responsables de haber creado un sinnúmero de convenciones en cuanto a lo que la música evoca. El sistema de producción industrial de filmes divididos en géneros, proveniente de Hollywood, ha hecho que determinado tipo de escenas y situaciones se asocien a ciertos géneros musicales y tipos de melodías. Así, las películas bélicas tienen todas una música similar y lo mismo ocurre con los demás géneros cinematográficos.
Esta realidad hace de ciertos tipos de música resulten herramientas seguras para un comunicador. Las convenciones al respecto están tan marcadas en las mentes de los públicos que, utilizando temas musicales parecidos a los que suenan en las películas, es fácil predecir qué tipo de imágenes mentales y estados anímicos se despertarán en el público.
Para terminar, muestro otro trabajo en el que se puede apreciar la influencia de la música y de los efectos. En este caso, hay palabra, y por medio de ella se realiza un relato medianamente monótono sobre un joven que fue enviado a luchar a la guerra de Malvinas de 1982. La música resulta fundamental para crear las atmósferas, para apoyar lo dicho y animar el ritmo del relato con sus variaciones. Junto con los efectos, la música transporta al oyente al mundo de ficción que propone la palabra, y lo predispone a conmoverse. Sin la música y los efectos, la palabra no lograría mucho en este caso.
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Martín Grosz
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06 mayo, 2007
Se pedirá a los porteños que clasifiquen la basura. ¿Habrá esta vez un verdadero cambio de hábitos?
Para fines de 2008 los porteños tendrán separar los residuos en secos y húmedos, y arrojarlos en contenedores especiales. ¿Incorporarán los ciudadanos estos necesarios hábitos a sus vidas, o la iniciativa quedará en la nada, como ocurrió con las "bolsas verdes"?
La basura seca es en gran medida reciclable. Por eso, se intentará que los ciudadanos la aparten de la húmeda arrojándola en bolsas especiales. Además, para mejorar la limpieza de las calles, aumentará la cantidad de contenedores en las esquinas, que ahora serán dobles, uno para cada clase de desechos. Esto obligará a desdoblar la tarea de recolección y traslado, porque se agregará a la cadena la etapa de selección y reciclado. Así lo dispone la ley de "basura cero", que acaba de ser reglamentada por el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires Jorge Telerman (ver noticia).
Nadie pone en dudas la necesidad de reducir la cantidad de basura que enterramos día a día, ante la inminente saturación de los predios en los que actualmente termina lo que recogen los camiones. Al respecto, el ministro de Medio Ambiente porteño Juan Manuel Velasco declaró al diario La Nación:
"Hoy los llevamos a tres predios de la Ceamse: Buen Ayre, Ensenada y González Catán. Los dos últimos cerrarán a fines de este año y el primero podrá seguir habilitado entre 4 y 7 años más. Y, hasta el momento, no hay municipio, por lo menos de la provincia de Buenos Aires, dispuesto a recibir residuos."
El gran interrogante es si los porteños implementarán realmente en sus vidas el cambio de hábitos que se les exige. ¿Dedicarán más de una bolsa para su basura? ¿harán el esfuerzo de pensar, cada vez que tiren algo, a qué categoría pertenece? Esto depende en gran medida del éxito que alcance el Gobierno en la comunicación masiva. Nos hemos acostumbrado a tirar todo lo que no necesitamos en una sola bolsa, sin hacer ninguna distinción, y a dejar la bolsa en la calle. La nueva ley implica que cada ciudadano adquiera la costumbre de realizar un doble esfuerzo, que antes no venía realizando: el de seleccionar por tipo de basura y el de llevar las bolsas hasta los contenedores más cercanos (para introducir cada bolsa en el que corresponda).
Los antecedentes de medidas similares no ayudan a ser muy optimistas. Por lo general, se ha fracasado al intentar que los porteños se hicieran responsables de sus residuos (eso sí, las quejas por la suciedad de las calles figuran entre las principales...). La gestión del anterior jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, ofrece 2 ejemplos de fracaso en iniciativas de esta especie.
- Bolsas verdes. Uno de los casos fue aquel plan, presentado en octubre de 2002, que intentaba que los vecinos voluntariamente separaran en sus casas el papel y el cartón, y que los depositaran en bolsas verdes, que luego serían retiradas por los cartoneros. Se buscaba así que los cartoneros que hurgaban en las bolsas de basura no dejaran residuos en la vía pública. El programa tuvo éxito en su organización, pero no arraigó en la gente: si bien las bolsas verdes llegaron a casi todos los ciudadanos, muy pocos las usaron para el fin propuesto.
- Tu perro, tu caca. El otro fracaso fue el de una campaña que intentaba que las deposiciones de los perros fueran recogidas por sus dueños, en lugar de quedar ensuciando la vereda y, eventualmente, los zapatos de algún desafortunado peatón.
Bajo el lema "Tu perro, tu caca", se instalaron cestos especiales y hubo entrega de bolsas especiales en espacios públicos. Se creó además un registro de paseadores profesionales de perros y se establecieron duras multas para los infractores. Pero nada de esto prosperó, porque los dueños de perros no cambiaron de hábitos.
Fuentes y noticias relacionadas:
- "Comienza el proceso de separación de residuos" (La Nación, 06/05/07)
- "Las bolsas verdes, entre las promesas que cayeron en saco roto" (La Nación, 30/05/06)
- "Los perros en la vía pública, un problema que sigue sin solución" (Clarín, 12/02/04)
- "Desde hoy, dos bolsas para la basura" (La Nación, 01/10/02)
- "Si el perro ensucia, multan al dueño" (La Nación, 28/03/02)
- "Del habitante al ciudadano. ¿Vale la pena involucrarse?
- "Buenos Aires, una basura"
- "Conductas antisociales que podríamos modificar"
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Martín Grosz
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6.5.07
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