Si usted viaja en medios de transporte urbanos y quiere ser realmente molesto, siga los siguientes consejos. Dan excelentes resultados en colectivos, trenes y subterráneos. Recuerde: el rendimiento mejora en proporción directa al grado de hacinamiento. Lea con atención:
- Si viaja con mochila, jamás se la saque. Cárguela tanto como pueda y desplácese entre la gente al grito de "permiso, permiso...". Hágalo sin cesar durante todo el viaje, transitando en un sentido y luego en el otro todas las veces que pueda.
- Nunca saque el dinero con anticipación; sólo hágalo cuando llegue su turno de comprar el boleto. Tómese su tiempo. Pague con numerosas monedas de poco valor, las cuales serán extraídas una por una de un pequeño monedero. Mire cada una de ellas como si no viera bien y quisiera cerciorarse de que son las correctas. Puede resultar útil dejar caer algunas al piso, para que otros deban agacharse a recogerlas por usted.
- Lea diarios de formato sábana, y despliéguelos en toda su extensión. Sosténgalo con los brazos estirados, a la altura más cómoda para la lectura. Dé vuelta las páginas sin cuidado, ocupando todo el espacio que sea posible y sin importar que el papel frote el rostro de los demás pasajeros. Con cierta frecuencia, mire a su alrededor dando a entender que le molesta que lean su periódico de reojo.
- Escoja a un pasajero y mírelo fijamente. Cuando se encuentren las miradas, jamás deponga su actitud: será este quien, perplejo, la aparte primero. Luego del primer incidente, se recomienda continuar con el ejercicio, pues es esperable que, disimuladamente, la persona quiera cerciorarse de que ya hemos dejado de observarla. Siempre que lo haga, confirmará que usted sigue haciéndolo.
- Si hay muchos asientos libres, siéntese junto a alguien. De esa forma, el ocasional compañero no dejará de preguntarse por qué, pudiendo haberse sentado solo, usted escogió ese sitio a su lado.
- Báñese poco, y no use desodorante. Puede usted divertirse observando cómo la gente a su alrededor, visiblemente perturbada, pone en juego diversas artimañas para apartarse de usted o taparse la nariz sin que nadie lo note.
- Si ve a alguien intentando leer, no se lo permita. Una vez localizada la víctima, ábrase paso hasta alcanzarla (con la mochila puesta, por supuesto) y escuche música a gran volumen, de modo que, pese a estar usando auriculares, todos los pasajeros que lo rodean escuchen el metálico murmullo. Otro modo de impedir que alguien lea es poniéndose a hablar en voz alta con otra persona al lado suyo. Cuando intente ubicarse en otro sitio, sígalo.
- Use el cabello largo y melenudo, para hacerle cosquillas en el rostro a quien viaja detrás
- Hable con desconocidos, como si fueran sus amigos. Opine sobre el tiempo, la política y la religión. Luego de cada comentario, pregúntele a su interlocutor si no es verdad que usted tiene razón. Si le dicen siempre que sí, exclame: "¡no me trate como a un loco!".
- Aproveche el viaje para hacer su almuerzo. A modo de ejemplo, puede usted desenvolver un prominente sandwitch y abocarse a su ingesta, sin preocuparse por las migas desperdigadas ni por el olor que emana del chorizo o la aceitosa milanesa. Si alguien lo mira mal, ofrézcale un bocado.
Si alguien desea agregar un consejo al decálogo, escríbalo como comentario. Si vale la pena, lo incluiré.
















2 comentarios:
hola martin espues de casi 2 años escribo en tu blog me gudto mucho, aaaaaaaaa soy eze tu alumno de italiano jjajajaj con la gorda vamos atirar nuevas ideas para el pasajero molesto es genial yo hago algunas de esas cosas
Gracias, Eze! Bueno espero otro comentario con tus ideas sobre el pasajero molesto. Saludos!
Publicar un comentario en la entrada